Rory McIlroy vuelve más motivado tras repetir victoria en el Masters

En la rueda de prensa que Rory McIlroy concedió, este se mostró tranquilo y bastante relajado mientras prepara su regreso a la competición, en su primer torneo desde que volvió a ganar el Masters.

Pero eso no significa que esté relajado en cuanto a ambición. Todo lo contrario. El número 2 del mundo aseguró que se siente “más motivado que nunca” de cara a las próximas citas importantes, como el PGA Championship de la semana que viene y el US Open del próximo mes en Shinnecock Hills.

Antes de eso, su parada es el Truist Championship en Quail Hollow, un campo muy especial para él. Allí consiguió su primera victoria en el PGA TOUR hace ya 16 años y además ha ganado cuatro veces.

“Estoy muy ilusionado con lo que viene ahora”, comentó McIlroy tras jugar el pro-am del miércoles.

Han pasado poco más de tres semanas desde que se puso por segunda vez seguida la famosa chaqueta verde del Masters, convirtiéndose en uno de los pocos jugadores de la historia en ganar el torneo dos años consecutivos.

McIlroy explicó que este año el descanso después del Masters ha sido mucho más tranquilo que el ritmo frenético que tuvo la temporada pasada.

El norirlandés, de 37 años, pasó la mayor parte del tiempo en su casa de Jupiter, Florida. También estuvo unos días en Nueva York con su mujer, Erica Stoll, y acudió a una cena oficial en la Casa Blanca en honor al rey Carlos III y la reina Camila. Pero, según él, lo que más le ayudó fue precisamente todo lo que decidió no hacer.

No viajó a Irlanda del Norte para celebrar la victoria, como sí hizo el año pasado, sobre todo porque esta vez sus padres ya estaban en Estados Unidos para verlo ganar en directo. De hecho, el año anterior no fueron al Masters por superstición, para no “gafarle” mientras intentaba completar el Grand Slam.

Tampoco hizo muchas entrevistas ni se metió en demasiados compromisos. Prefirió quedarse tranquilo en casa, descansando y pasando tiempo con su hija Poppy, incluso llevándola a clases de tenis.

“Me tomé unos diez días para disfrutarlo bien y luego sentí que ya era hora de volver al campo de prácticas, entrenar y empezar a prepararme para lo que viene”, contó McIlroy.

Ahora empieza una parte importante de la temporada, arrancando esta semana en Quail Hollow, un lugar muy especial para él. Allí ganó su primer torneo del PGA TOUR con solo 20 años y desde entonces es uno de los favoritos del público en Charlotte.

Tanto es así que, cada vez que juega allí, los aficionados suelen cantarle el “Cumpleaños feliz”, porque el torneo normalmente coincide con esas fechas. En cierto modo, McIlroy ya es casi el golfista “de casa” en esa ciudad.