La sombra de Ballesteros es muy alargada

Por Jesús Ruiz Ortega

Jackson Koivun llama a la puerta de la élite del golf mundial, aunque tiene una comparación que no ha podido superar

La victoria de Jackson Koivun el domingo pasado en el 3M Open en Blaine, Minnesota, ha revolucionado un tanto el golf internacional. Con mérito, desde luego, porque se convirtió en el quinto jugador que este año ha conseguido relegar al segundo puesto de la clasificación al número 1 mundial, Scottie Scheffler, en un torneo del PGA Tour. Le han precedido nombres ya instalados en la élite del golf mundial: Rory McIlroy, Matt Fitzpatrick, Cameron Young y Viktor Hovland.

Séptimo ganador debutante este año en el Circuito, también es elogiable que haya logrado la victoria en su tercer torneo profesional (aunque era su decimotercera participación en un evento del circuito), confirmándose como uno de los jugadores más prometedores de los últimos años: número 1 del ranking mundial amateur y dos veces ganador del premio Jack Nicklaus al mejor jugador universitario del año. Una victoria sensacional, con la que ha establecido nuevo récord del torneo con un total de 259 golpes, 25 bajo par, hacen que le encaje perfectamente el título de «la próxima gran promesa» del golf. Al menos por ahora, porque no hace falta recordar muchos nombres que cautivaron en su llegada al Circuito y han desaparecido de los titulares en los últimos años, con especial énfasis en Nick Dunlap, el primer amateur desde Phil Mickelson en ganar y que ahora no figura entre los 350 mejores del mundo.

Curiosamente su victoria guarda cierto paralelismo con la que logró Matthew Wolff en la primera edición del 3M Open, en 2019. Wolff también ganó en su tercer torneo profesional tras haber recibido el premio Jack Nicklaus unos meses antes.

Estos días los medios informativos han recordado que Jackson Koivun ha ganado mucho antes que otros jugadores de postín: Ludvig Aberg (necesitó 16 torneeos), Jon Rahm (17), Rory McIlroy (18), Tiger Woods (19), Xander Schauffele (23), Scottie Scheffler (71). Pero no he visto reflejada la gesta de Severiano Ballesteros en 1978…

Severiano Ballesteros, a falta de una semana para cumplir los 21 años, debutó en Estados Unidos participando en el Greater Greensboro (desde 2007 Wyndham Championship), gracias a una invitación que había recibido.

No me voy a extender mucho, pero no quiero dejar de recordar que en el Forest Oaks Country Club Severiano comenzó con 72 y firmó tres sobre par en la segunda jornada, pasando el corte en el último lugar, el 61, empatado con otros once jugadores, todos a diez golpes de los líderes: Wally Armstrong y el argentino Florentino Molina.

Severiano remontó parcialmente el tercer día, con una tarjeta de 69 que le ponía al par total, y en la final se desató con una tarjeta de 66 que acabaría por darle el triunfo, convirtiéndose en el jugador más joven en ganar en el PGA Tour en la décima temporada que se organizaba de forma independiente, separado de la PGA de América.

Casi medio siglo después, la leyenda de Severiano Ballesteros reaparece en la memoria de los aficionados a través de los resultados de una nueva figura del golf mundial, Koivun en este caso. Y es que la sombra del genio de Pedreña es muy alargada.