
Una cosa no se le puede poner en duda a esta edición del esta 108º Campeonato de la PGA que terminó sorprendiendo a todo el mundo.
Antes de empezar la semana, muchos pensaban que los jugadores iban a destrozar el Aronimink Golf Club con golpes larguísimos y resultados muy bajos. Pero pasó justo lo contrario.
También se esperaba que las posiciones de bandera fueran complicadas, aunque nadie imaginaba hasta qué punto. Los jugadores se encontraron con algunos de los greens y banderas más difíciles que se recuerdan en un major moderno.
La última jornada arrancó con una clasificación muy apretada y llena de estrellas arriba. Todo apuntaba a una final igualadísimo entre nombres como Rory McIlroy, Jon Rahm, Scottie Scheffler, Justin Thomas y Xander Schauffele. Pero tampoco fue así.
La gran sorpresa llegó de la mano de Aaron Rai, que apareció sin hacer ruido y acabó llevándose una de las victorias más inesperadas que se recuerdan en un grande.

En la edición número 108 del torneo, Rai hizo historia al convertirse en el primer inglés en ganar el Campeonato de la PGA y también en el primer jugador de ascendencia india en conquistar un major masculino.
Y lo hizo a lo grande. En los últimos 10 hoyos jugó seis bajo par y dejó atrás a todos sus rivales, ganando finalmente con tres golpes de ventaja sobre Rahm y Alex Smalley.
Su domingo fue espectacular. El golpe desde el bunker en el hoyo 13 para salvar el birdie y ponerse líder fue una auténtica maravilla. Después, en el par 5 del 16, pegó un segundo golpe increíble que le dejó otro birdie clave. Y para rematar, enchufó un putt larguísimo de unos 20 metros en el 17 que ya forma parte de la historia de este triunfo.
Aaron Rai nació en Wolverhampton, Inglaterra, en una familia de inmigrantes. Su madre, Dalvir, llegó desde Kenia cuando era adolescente, y su padre, Amrik, emigró desde India. Ella tuvo varios trabajos y él trabajaba como asistente social. Juntos formaron una familia y Aaron fue su primer hijo.

Lo curioso es que el golf nunca estuvo en los planes de Rai. Todo empezó casi por accidente. De pequeño se hizo daño jugando con un stick de hockey y su madre quiso comprarle unos palos de plástico para jugar más seguro. Pero en vez de traerle palos de hockey, volvió a casa con unos palos de golf de juguete.
Su padre era un gran aficionado al tenis y nadie en la familia jugaba al golf. Pero mientras veía a Aaron practicar tenis, empezó a darse cuenta de que el movimiento natural de su hijo se parecía mucho más a un swing de golf que a un golpe de tenis. Ahí entendieron que quizá su camino iba por otro lado.
Según cuentan, Rai ganó su primer torneo con solo cuatro años, en una competición para niños mucho mayores. Desde entonces, se obsesionó con el golf. Él y su padre se pasaban horas viendo vídeos VHS de Tiger Woods una y otra vez, varias veces por semana. Tiger era su gran ídolo.
Amrik hizo todo lo posible para ayudar a su hijo. Se puso a estudiar información sobre swings y entrenamiento, y más adelante contactó con Andrew Proudman y Piers Ward, dos entrenadores locales que después crearían la conocida plataforma Me and My Golf, marca que Rai sigue llevando hoy en su ropa y su gorra.

El método de entrenamiento de Rai también fue bastante diferente. Aunque jugaba algunos torneos juveniles, pasó muchos años entrenando prácticamente por su cuenta. Hasta los 12 años, la mayoría de las veces jugaba en campos adaptados a su distancia. Empezaba desde la calle y jugaba hoyos más cortos para centrarse sobre todo en la técnica y en los fundamentos del juego antes de pasar poco a poco a campos completos.

En cuanto al otro participante español David Puig, su presencia fue debida a una invitación especial de la organización, lo que supuso lógicamente una alegría para el. Aunque su juego no fue todo lo brillante que esperaba, al final, finalizó en un honroso puesto 17 con – 1.
