CÓMO EVITAR PROBLEMAS EN LA ESPALDA AL JUGAR GOLF

Los problemas en la espalda al practicar golf suelen ser muy comunes. En Golf Hoyo a Hoyo tenemos los mejores consejos para evitar el dolor de espalda en el golf.

Los deportes al aire libre, como el golf, son cada vez más populares. Ya sea que las personas tengan más tiempo libre o se estén aventurando en nuevos pasatiempos socialmente distantes, el golf se está convirtiendo rápidamente en una actividad semanal común.

El golfista más serio hace más rvueltas, el golfista que no tenía tiempo en su agenda finalmente vuelve al green. Incluso para algunos es la primera vez que lo hacen. No hay que olvidar que es un deporte seguro y con distancia social.

Debido a este aumento en la participación, no es de extrañar que más del 36% de los golfistas novatos, y más del 63% de los golfistas habituales, estén jugando con una lesión o dolor relacionado con la zona lumbar.

¿POR QUÉ LOS GOLFISTAS EXPERIMENTAN DOLOR BAJO?

El aspecto más importante del deporte es en realidad, el factor principal que contribuye a esta queja común: el swing de golf. El movimiento repetitivo y la naturaleza asimétrica de un swing de golf ejercen presión adicional sobre la espalda baja. Junto con esos elementos, hay tres componentes que impactan negativamente en un swing de golf, lo que provoca dolor de espalda:

Olvidar estirar y calentar: el golf es un deporte; y como cualquier otro deporte, necesitas estirar. Calentar antes de jugar ayuda a preparar el cuerpo para la actividad física; Permitiendo un mejor flujo de sangre a los músculos y aflojando las articulaciones.

«Balanceo excesivo»: en esta posición, la columna vertebral se retuerce y el peso del cuerpo se distribuye de manera incómoda, creando un balanceo entrecortado. No tener un swing suave y natural da como resultado un aumento de la tensión en la parte inferior de la espalda.

Mala postura: redondear la espalda, extender la parte inferior de la espalda o inclinarse hacia un lado antes de un swing puede provocar músculos débiles debido a una sobreactivación o tensión en la espalda baja. Además, los golfistas suelen permanecer en esta posición durante varias horas a lo largo de su juego, lo que fatiga los músculos de la espalda y los deja susceptibles a lesiones.

4 CONSEJOS FÁCILES PARA PREVENIR O REDUCIR EL DOLOR DE ESPALDA DEBIDO AL GOLF:

1/ Calentar adecuadamente

Los estudios han demostrado que los golfistas que tienen una rotación de espalda más rígida y menos rango de movimiento de las articulaciones tienen más dolor de espalda. Esto se debe a que los jugadores rígidos obligan a sus cuerpos a pasar de la zona de confort, en lugar de utilizar movimientos suaves y fluidos.

Al estirar y calentar correctamente, puede disminuir el riesgo de lesiones y aliviar la rigidez de las articulaciones. Algunos de los mejores estiramientos para golfistas son: Estiramiento de hombros por encima de la cabeza. Estiramiento de cuádriceps de pie. Estiramiento de flexión de cadera con estocada baja. Estiramiento de banda de pie.

2/Mejore la mecánica de su swing


No intente golpear tan fuerte como sea posible cuando suba al tee. Esto no solo causa una colocación errática de la bola, sino que el esfuerzo antinatural aumenta la posibilidad de ejercitar demasiado la espalda y causar lesiones.
Al inclinarse sobre la bola antes de hacer el swing, mantenga la columna vertebral en una posición relajada y cómoda y doble las caderas y las rodillas.

3/Fortalezca su nucleo

El golf requiere mucha resistencia. La mayoría de las lesiones de espalda por balanceo se deben al uso excesivo y la falta de control durante el swing. Cuanto más fuerte sea tu núcleo, más podrás tener un swing compuesto repetidamente. Asegúrese de ejercitar y fortalecer sus caderas, glúteos, dorsales y oblicuos: ¡el núcleo es más que abdominales!

4/ No intente jugar como un profesional

Si es relativamente nuevo en el golf, no comience jugando 36 hoyos en su primera ronda. Esto puede causar un dolor extremo y hacer que se lesione si hace un esfuerzo excesivo. Evalúe su capacidad y la cantidad de tiempo que puede jugar cómodamente y continúe desde allí.