
Los integrantes del Team Europe ya llevan un par de días en Bethpage Black, afinando detalles para la Ryder Cup 2025, que arranca en poco más de una semana. Este año hicieron algo histórico: un viaje de práctica al campo sede, algo que nunca había hecho el equipo europeo. Luke Donald ya había contado lo útil que fue hacer esto en Roma en 2023, así que decidió repetir la fórmula.
Salvo Sepp Straka —que se les unió directamente allí—, los otros 11 jugadores volaron desde el BMW PGA Championship en Wentworth directo a Nueva York, junto con los vicecapitanes y parte del staff. Además de entrenar, aprovecharon para convivir y cenar en equipo, algo que Donald ya había adelantado la semana pasada.

“La idea era jugar nueve hoyos el lunes y 18 el martes”, explicó Donald. “Luego nos fuimos a la ciudad a cenar el martes en la noche, porque durante la semana de la Ryder Cup es imposible hacer algo así: el lugar está hasta arriba de gente. Es bueno empaparse un poco del ambiente neoyorquino antes del gran evento”.
Rasmus Højgaard es el único novato en un equipo europeo que, de hecho, es el que menos cambios ha tenido en la historia de la Ryder Cup. Pero eso no significa que Luke Donald vaya a repetir todo al pie de la letra como en Roma.
Aunque el viaje de práctica no ha dejado grandes pistas, Donald sí dejó caer que podríamos ver parejas muy distintas a las que vimos en la victoria de Europa en Marco Simone hace dos años.

“Vamos a probar muchos grupos y parejas diferentes”, explicó Donald. “Nada está escrito en piedra. Siempre tenemos un plan A y un plan B por si las cosas se salen de lo esperado.
La idea es llegar a la semana con varias opciones listas. Edoardo y el resto de vicecapitanes ya han hablado mucho de eso y están analizando todo al detalle. Sí, el equipo es casi el mismo que en Roma, lo cual es una gran ventaja, pero Donald sabe que los jugadores cambian y toca ajustar las piezas para volver a ganar.
