
La decepción de Jon Rahm era imposible de esconder. Cuando vio cómo la bola pasaba junto al hoyo en los últimos compases de su vuelta, el español supo que sus opciones de seguir en el torneo prácticamente habían desaparecido.
Por primera vez desde el US Open disputado en Shinnecock Hills en 2018, Rahm no logró superar el corte en este major. El campeón del US Open de 2021 firmó una dura segunda ronda de 78 golpes que le dejó fuera de la lucha por el título antes de llegar al fin de semana.
El corte quedó finalmente establecido en +4, aunque la incertidumbre se mantuvo hasta el último momento. El estadounidense Dylan Wu tuvo una oportunidad de embocar un chip que habría bajado el corte a +3, pero la bola pasó de largo, permitiendo que varios jugadores que estaban al límite siguieran adelante.
La eliminación de Rahm fue especialmente dolorosa porque había comenzado el día en una posición muy favorable. Tras la primera jornada compartía la segunda plaza con dos golpes bajo par y parecía uno de los candidatos a pelear por la victoria.

Sin embargo, el viernes todo se complicó. Completó los primeros nueve hoyos con 38 golpes (+2) para situarse al par del campo, pero a partir de ahí llegó el derrumbe. Encadenó cuatro bogeys consecutivos desde el hoyo 12 y terminó de hundirse con un doble bogey en el 16, quedando por debajo de la línea del corte.

Se trata de una situación muy poco habitual en la carrera reciente de Rahm. De hecho, este es solo su segundo corte fallado en un torneo major desde 2018. El único precedente había sido el Campeonato de la PGA de 2024, una muestra de la enorme regularidad que ha mantenido el vasco en los grandes escenarios durante los últimos años.
Jon Rahm no fue el único nombre importante que se quedó fuera del fin de semana en Shinnecock Hills. El exigente recorrido pasó factura a varios de los grandes favoritos del torneo.
Uno de los casos más llamativos fue el de Brooks Koepka. El estadounidense, que había ganado el US Open la última vez que se disputó en este campo, no logró superar el corte por primera vez desde su debut en el torneo en 2012. Un mal final de vuelta, con 41 golpes en los últimos nueve hoyos, le dejó a seis golpes de la línea de clasificación.
Tampoco pudo seguir adelante Bryson DeChambeau. El vigente campeón firmó una ronda de 75 golpes (+5) y se quedó fuera por un solo impacto. Además, es la primera vez en su carrera que falla el corte en tres torneos consecutivos.

La mala racha de Si Woo Kim en los grandes también continúa. Terminó con seis golpes sobre par, dos por encima del corte, y volvió a despedirse antes de tiempo.
La lista de eliminados ilustres la completan otros jugadores de primer nivel como Rickie Fowler, Shane Lowry, Patrick Cantlay, Viktor Hovland y Patrick Reed, todos ellos obligados a hacer las maletas antes de lo previsto en un US Open que volvió a demostrar por qué es uno de los torneos más duros del calendario.
