El Spania GTA Spano: cuando España se atrevió con los superdeportivos

Vamos a hablar de un coche que seguramente muchos no conocéis, pero que tiene una historia bastante curiosa. Se trata del GTA Spano, el primer superdeportivo español que se atrevió a plantar cara a los grandes nombres italianos y alemanes. Y sí, lo hicieron desde Valencia.

Los orígenes: un sueño valenciano

Todo empezó en 2008 cuando una empresa valenciana llamada Spania GTA (que luego se convirtió en GTA Motor) decidió que España también podía fabricar un superdeportivo de verdad. El nombre «Spano» viene de «Hispano», que era como llamaban a lo español antiguamente. Bastante apropiado, ¿no?

El proyecto nació de la mano de Domingo Ochoa, un empresario valenciano que tenía claro que quería crear algo espectacular. Y vaya si lo consiguió, al menos en el papel y en las prestaciones.

Un diseño que no deja indiferente

El Spano tiene ese aspecto agresivo y angular que esperarías de un superdeportivo moderno. Líneas afiladas, entradas de aire por todos lados, y una silueta baja y ancha que grita «velocidad» incluso parado. El diseño corrió a cargo de un equipo español, lo cual tiene su mérito.

Lo más llamativo es que estaba hecho casi enteramente en fibra de carbono y otros materiales compuestos, lo que lo hacía extremadamente ligero. Estamos hablando de un peso de alrededor de 1.350 kilos, que para un coche con semejante motor es una auténtica pluma.

El corazón del bicho

Aquí es donde la cosa se pone interesante. El GTA Spano montaba un motor V10 de 8.0 litros que desarrollaba nada menos que 925 caballos de potencia en sus versiones más potentes. Sí, has leído bien: 925 CV. Eso lo ponía al nivel de los hypercoches de la época.

Con ese motor, el Spano podía acelerar de 0 a 100 km/h en solo 2.9 segundos y alcanzar una velocidad máxima que rozaba los 370 km/h. Números de escándalo, desde luego.

La transmisión era secuencial de siete velocidades, y todo ese potencial se enviaba a las cuatro ruedas, porque con semejante barbaridad de caballos, tracción trasera sola no habría sido muy práctica.

El interior: lujo español

Por dentro, el Spano presumía de ser tan exclusivo como por fuera. Cuero por todas partes, detalles en fibra de carbono vista, pantallas digitales… Todo lo que esperarías encontrar en un coche de más de medio millón de euros.

Porque sí, el precio rondaba los 600.000-700.000 euros dependiendo de la versión y las opciones que eligieras. No era barato, pero tampoco desentonaba con lo que pedían Ferrari, Lamborghini o Pagani por sus modelos.

Las diferentes versiones

A lo largo de los años se presentaron varias evoluciones del Spano. La primera versión se mostró en 2009, pero luego vinieron mejoras y actualizaciones. En 2015 presentaron el GTA Spano 2015, con algunas mejoras técnicas y estéticas.

También hubo un modelo llamado Spania GTA Spano «Black Edition» y otras variantes especiales, cada una intentando llevar el concepto un poco más allá.

La realidad del proyecto

Aquí viene la parte complicada de la historia. Aunque el coche era real y funcionaba, la producción fue tremendamente limitada. Se hablaba de fabricar solo 99 unidades, manteniendo así la exclusividad al máximo. Pero la realidad es que probablemente se construyeron muchas menos.

El proyecto tuvo altibajos típicos de un fabricante pequeño intentando competir en la liga de los grandes. Problemas de financiación, cambios en la empresa, dificultades para entrar en mercados internacionales… Lo habitual cuando intentas montar una marca de superdeportivos desde cero.

¿Qué pasó con Spania GTA?

La empresa siguió presentando conceptos y prototipos durante años, pero nunca llegó a consolidarse como fabricante a gran escala. Es una pena, porque demostraron que técnicamente podían crear algo competitivo.

Hoy en día es difícil saber cuántos Spano reales circulan por ahí. Algunos dicen que apenas se entregaron un puñado de unidades a clientes reales, aunque la empresa siempre mantuvo que había vendidos varios ejemplares.

El legado

Aunque el GTA Spano no llegó a ser el Ferrari español que algunos soñaban, tiene su importancia. Demostró que en España había talento y ambición para crear tecnología automovilística de primer nivel. No es fácil diseñar y construir un coche capaz de plantarle cara (al menos sobre el papel) a marcas con décadas de historia.

Además, el proyecto puso a Valencia en el mapa del mundo de los superdeportivos, aunque fuera brevemente. Y eso no es poco.

Curiosidades

  • Se presentó por primera vez en el Salón de Ginebra de 2009, uno de los escaparates más importantes del mundo del automóvil.
  • El chasis era monocasco de fibra de carbono, la misma tecnología que usan en Fórmula 1.
  • Tenía sistema de infotainment con GPS, cámaras y conectividad, bastante avanzado para su época.
  • La suspensión era regulable electrónicamente, permitiendo ajustar la altura y dureza según las condiciones.

Conclusión

El Spania GTA Spano es uno de esos proyectos que te hacen pensar «¿y si…?». ¿Y si hubieran tenido más financiación? ¿Y si hubieran encontrado inversores potentes? ¿Y si España tuviera una cultura automovilística de altas prestaciones más consolidada?

Lo que está claro es que fue un intento valiente y ambicioso. Puede que no llegara a convertirse en el éxito comercial que sus creadores soñaban, pero ahí queda como testimonio de que en España también sabemos hacer coches rápidos y espectaculares.

Y quién sabe, igual algún día volvemos a ver un superdeportivo español rodando por las carreteras del mundo. Mientras tanto, el Spano quedará como ese experimento fascinante que casi lo consiguió.