ESTO ES REALMENTE ESPÍRITU GOLFÍSTICO, PIDE VOLUNTARIAMENTE UNA PENALIZACIÓN DE 10 GOLPES

Esta acción resume a la perfección el espíritu golfístico. Un jugador profesional pidió voluntariamente una penalización de 10 golpes.

Fue el más extraño e inocente de los errores. Pero no importa cuán involuntario fue el error. El hecho es que no ayudó al resultado final de Mark Hensby en el Palmetto Championship en Congaree.

En la primera ronda del jueves, Hensby sufrió una impresionante penalización de 10 golpes que se impuso a sí mismo por usar la bola equivocada.

¿Qué hizo para una penalización de 10 golpes?

Cómo sucedió el incidente es la parte más extraña de todo esto. En el green, Hensby estaba jugando con otro jugador, Pat Pérez, cerca. Por ello las bolas de ambos jugadores quedaron cerca.

En algún momento, Hensby recogió accidentalmente la pelota de Pérez. Luego, durante la vuelta, después de que Hensby se fué al agua en el hoyo 4, cogió una nueva bola de su bolsa y resultó ser la de Pérez.

Hensby comentó que en el octavo hoyo notó un pequeño punto en la bola que no había visto antes. No sabía qué era, así que preguntó a sus compañeros de juego.

Ellos le explicaron que eso significaba una pelota de bajo efecto. Henley no usaba esa clase de bolas, por lo que se dio cuenta de que algo andaba mal. No fue hasta más tarde que comenzó a indagar para descubrir que era la pelota de Pérez.

«Si miras ambas bolas, es difícil notar la diferencia», dijo Hensby. “No es que una sea negra y la otra roja. Ambas son negras, pero una tiene un pequeño punto y la otra no. Desafortunadamente, no me di cuenta de eso. Me alegro de que otro jugador no haya usado la mía «.

Después del descubrimiento, Hensby se lo notificó al árbitro. Según las reglas, a Hensby se le debía aplicar una penalización de dos golpes por cada hoyo en el que usó la bola equivocada. El no fijarse lo suficiente le costó 10 golpes. Jugando en su segundo evento del PGA Tour en tres años , Hensby finalmente acabó con 84 golpes y se retiró del torneo.

«Después de que recibí la penalización, obviamente fue difícil a partir de ese momento. Realmente fue una pena porque sabía que mi torneo había terminado», dijo Hensby, de 49 años, quien había sido elegido en último momento como suplente. Un ejemplo perfecto de espíritu golfístico y deportivo.

Otra suspensión en 2017

Hensby estuvo involucrado en un caso de suspensión de alto perfil por parte del PGA Tour en 2017. A fines de ese año, fue suspendido por un año por el PGA Tour por violar la Política Antidopaje del circuito.

El Tour adujo que no proporcionó una muestra de prueba de drogas después de que se le notificara que diera una en el Sanderson Farms Championship en octubre de 2017.

Respecto al incidente Hensby comentó que había ido al baño en el hoyo 17. Y le infromó a los funcionarios que no podía proporcionar inmediatamente una muestra de orina. La organización le informó que no estaba obligado a quedarse.

Hensby finalmente aceptó el castigo. «No me malinterpretes, un año es mucho tiempo, pero hay unas reglas que se deben cumplir», dijo.

Otro caso increíble de espíritu golfístico, en el qu el jugador no sólo acata las reglas deportivamente. Además informa de motu propio a la organización de la falta cometida, para que se aplique la sanción correspondiente.