
En el Quad City Classic de 1996 (hoy conocido como John Deere Classic), Tiger Woods estaba jugando apenas su tercer torneo como profesional en el PGA TOUR. Por otro lado, ahí estaba Ed Fiori, un veterano que ya había jugado más de 500 torneos en el circuito. Tiger tenía solo 20 años y Fiori ya contaba con 43.
La verdad es que 1996 no estaba siendo un buen año para Fiori. Llevaba 19 años como profesional en el TOUR, pero la temporada le estaba costando. Se había quedado fuera del corte en sus primeros cinco torneos del año, hasta que por fin logró pasar uno: terminó empatado en el puesto 38 en el Honda Classic. Después de eso, volvió a perderse otros cortes, se retiró de un torneo y lo mejor que consiguió fue un empate en el puesto 21 en el Texas Children’s Houston Open.

Y entonces llegó esa semana en Coal Valley, Illinois. En el Oakwood Country Club, el ambiente era muy distinto a lo habitual. Había muchísima más gente de la normal para este torneo de las Quad Cities, y casi todo el mundo tenía los ojos puestos en el nuevo chico del momento: Tiger Woods, que acababa de dejar Stanford y el golf amateur para lanzarse de lleno al profesionalismo hacía solo unas semanas.
