Lo que debes saber sobre el Trump National Doral

El PGA TOUR vuelve esta semana al Trump National Doral con el Cadillac Championship, un torneo nuevo dentro del calendario de 2026.

Aunque sea una novedad este año, regresar a Doral es algo especial, porque ya son 56 veces las que el TOUR ha jugado en este club. Vamos, una relación de toda la vida en el golf profesional.

1. El “Monstruo Azul”


El campo ha tenido varios nombres con los años, pero hay uno que nunca cambia: el “Blue Monster” (Monstruo Azul). Y no es casualidad, porque es un campo bastante exigente.

El origen del nombre no está del todo claro. Algunos dicen que viene de los tees azules, otros del agua que aparece por todos lados. Y lo de “monstruo” puede venir de lo duro que es el recorrido, o incluso de comentarios antiguos que lo describían así.

Sea como sea, el apodo le viene perfecto, sobre todo por su hoyo final: el 18, un par 4 largo y complicado que puede hacerse durísimo, especialmente si sopla el viento en contra. De hecho, Tiger Woods llegó a decir que es uno de los pares 4 más difíciles que se pueden jugar.

Y no es solo ese hoyo: los últimos tramos del campo, con hoyos como el 15, 16 y 18 rodeados de agua, hacen que el final del torneo sea muy emocionante.

Eso sí, aunque parece muy duro, no siempre lo es tanto en resultados. Cuando Doral fue sede del Campeonato Mundial de Golf, muchas veces el ganador no bajó de -10.

Ante todo, viene bien tener claro todo esto sobre Doral, porque es un campo con mucha historia y bastante carácter.

2. Un campo icónico

Doral tiene un pasado muy importante en el golf profesional. Durante más de 50 años fue sede fija del PGA TOUR, desde 1962 —cuando ganó Billy Casper— hasta 2016.

Por eso, por allí han pasado y ganado algunos de los mejores jugadores de la historia: Jack Nicklaus, Tom Weiskopf, Lee Trevino, Raymond Floyd, Nick Faldo, Ben Crenshaw o Tiger Woods, entre otros.

De hecho, Woods tuvo una relación especial con este campo. Ganó tres años seguidos entre 2005 y 2007, y volvió a ganar en 2013. Además, en 11 participaciones, terminó nueve veces entre los diez primeros.

“Hay campos que simplemente te encantan, y este es uno de ellos desde que lo jugué por primera vez en el 98”, dijo Woods en su día.

Y no es un campo cualquiera: es uno de los pocos que han estado en el calendario del PGA TOUR durante más de medio siglo, junto a otros clásicos como Waialae, Torrey Pines, Pebble Beach, Riviera, Augusta National, Harbour Town, Colonial o Muirfield Village.

3. Historia del club

El Doral Country Club se construyó en 1962 con una inversión de unos 10 millones de dólares por Alfred Kaskel, un importante promotor inmobiliario de Nueva York. Kaskel había llegado a Estados Unidos desde Polonia en los años 30 y con el tiempo montó un gran negocio de propiedades en la zona de Manhattan.

A finales de los 50, él y su mujer, Doris, pusieron el ojo en un enorme terreno pantanoso en el sur de Florida. Con el tiempo, ese terreno se transformó en el Doral Country Club y en todo el complejo de hoteles y resorts que lo rodea hoy en día.

El lugar acabó siendo tan importante para la zona que incluso el pueblo adoptó el nombre de “Doral”, que viene de unir Doris y Alfred: Dor-Al.

El club ganó fama muy rápido, en gran parte gracias al campo Blue Monster, diseñado por el reconocido arquitecto Dick Wilson, que también trabajó en otros campos importantes.

Gracias a ese buen diseño y a la influencia de Kaskel, el club acogió un torneo del PGA TOUR apenas dos años después de abrir.

Con el tiempo, el club fue cambiando de propietarios y pasó por una etapa más complicada, pero finalmente volvió a estabilizarse con sus dueños actuales, que han devuelto al campo su protagonismo.

4. Trump llega y lo cambia todo

En 2012, la organización Trump compró el Doral Resort & Spa después de que el complejo se declarara en quiebra. Pagó unos 150 millones de dólares, le cambió el nombre a Trump National Doral y, al año siguiente, metió otros 250 millones en una gran renovación.

Durante los siguientes años, se reformó todo: los cuatro campos de golf y el hotel. Pero lo que más llamó la atención fue el cambio del famoso Blue Monster, con un rediseño a cargo de Gil Hanse.

El propio Hanse dijo que prácticamente era “un campo nuevo”, porque rehizo todos los greens, cambió los búnkers y modificó bastante la forma de jugar muchos hoyos. De hecho, comentó que más de la mitad del recorrido tuvo cambios importantes, incluso añadiendo agua en varias zonas.

Algunos de los cambios más visibles están en el hoyo 15, un par 3 donde ahora hay que volar el agua para llegar a un green tipo península, y en el 16, donde también añadieron más agua para hacerlo más emocionante.

Además, para Trump este sitio tiene un valor especial, ya que solía ir de pequeño de vacaciones allí y más tarde también llevó a su familia antes de acabar comprándolo.

5. Estado actual

El Cadillac Championship es la gran novedad del PGA TOUR en 2026 y ha entrado directamente como uno de los torneos importantes del calendario. Además, añade una cita más en Florida, fuera del típico Florida Swing.

A pesar de lo apretado que está el calendario, el torneo ha conseguido juntar a muchos de los mejores del mundo: 17 de los 25 primeros del ranking, con Scottie Scheffler como principal estrella. Es uno de los ocho eventos más potentes del circuito esta temporada.

Eso sí, el torneo arranca desde cero, ya que no hereda oficialmente la historia de los antiguos torneos jugados en Doral, aunque el patrocinador sí tiene mucho peso.

Cadillac lleva años muy vinculada al golf y al PGA TOUR. En su momento fue patrocinador principal de los World Golf Championships y también del WGC-Cadillac Championship, que se jugó en Doral entre 2011 y 2016.

Desde el PGA TOUR valoran mucho este regreso. Su CEO, Brian Rolapp, destacó que están encantados de volver a contar con una marca como Cadillac en un campo tan emblemático como Doral y que esto marca una nueva etapa del golf en Miami.