
La última jornada del LIV Golf New York terminó siendo un escaparate para algunos de los grandes protagonistas de la temporada.
El capitán de Torque GC, Joaquín Niemann, volvió a demostrar su gran momento y consiguió su novena victoria en la liga. El chileno fue decisivo en los últimos nueve hoyos y cerró la jornada con una tarjeta de 69 golpes (-2), suficiente para ganar con tres golpes de ventaja.
“Es una sensación increíble, sobre todo al llegar a los últimos hoyos, teniendo en cuenta lo difícil que es este campo”, comentó el jugador de 27 años, que además es el capitán más joven de LIV Golf.
En la competición por equipos, Crushers GC, liderado por Bryson DeChambeau, se llevó el título después de una intensa pelea con Torque y Legion XIII. Con esta victoria, Crushers se convierte en el equipo con más títulos de temporada regular en la historia de LIV Golf, con 11 triunfos.
“Es verdad que cuando los campos se ponen más difíciles, por alguna razón parece que jugamos todavía mejor”, explicó DeChambeau.

Por su parte, Jon Rahm, capitán de Legion XIII, consiguió su tercer Campeonato Individual consecutivo de la temporada, demostrando una vez más su regularidad durante el año.
Rahm ha logrado dos victorias y cuatro segundos puestos esta temporada, aunque esta vez tuvo una actuación muy por debajo de lo habitual en el complicado recorrido de Trump National Bedminster. Terminó con una tarjeta de 76 golpes (+5), empatado en el puesto 41.
“Ha sido un gran año”, reconoció Rahm. “Me queda un sabor agridulce por lo mal que jugué esta semana, pero aun así es algo de lo que puedo estar orgulloso.”
En cuanto a Jon Rahm, el español ha conseguido algo histórico: ganar por tercer año consecutivo el Campeonato Individual de LIV Golf, un récord que ningún otro jugador ha logrado hasta ahora.
Esta temporada suma 944,54 puntos, nada menos que 218,34 más que su perseguidor más cercano, Bryson DeChambeau. Y con solo un torneo de la temporada regular por disputar, el LIV Golf Indianapolis dentro de dos semanas, Rahm ya es matemáticamente inalcanzable, ya que cada victoria individual otorga 200 puntos.
En sus dos primeras temporadas, Rahm tuvo que esperar hasta el último torneo para asegurarse el título. Pero este año ha sido diferente y ha podido sentenciarlo con bastante antelación.
“En la mayoría de las competiciones largas tienes que esperar hasta el último torneo, porque ese último evento suele contar muchísimo”, explicó Rahm. “Pero este año la sensación es diferente.”
