
Neergaard-Petersen empezó el día con una ventaja de dos golpes, pero al llegar al hoyo 18 ya estaba empatado con el favorito del público, Smith.
Después de fallar el green, al danés se le complicó la cosa y tenía un golpe bastante difícil para salvar el par. Aun así, respondió a lo grande: hizo un approach sólido y embocó un putt de unos tres metros sin temblarle el pulso, metiendo toda la presión sobre Smith.
Smith no pudo igualarlo, y gracias a eso Neergaard-Petersen se llevó la victoria por un solo golpe, añadiendo otro capítulo a su increíble historia.
El jugador de 26 años terminó la semana con un total de –15 tras cerrar con una tarjeta de 70 golpes, en la que hizo cuatro birdies y tres bogeys.

Smith acabó segundo con –14, y el surcoreano Si Woo Kim terminó tercero. Neergaard-Petersen ya sabe lo que es ganar: en 2024 sumó tres triunfos en el HotelPlanner Tour y fue número uno del Road to Mallorca.
«Poder hacer eso es increíble. Ha pasado tan rápido. No siento que hayan pasado dos años y medio desde que me gradué de la universidad. Ni siquiera he sido profesional durante tanto tiempo.
«Lograr la victoria aquí, en mi último evento del año, fue lo único que me faltó para un año perfecto. Estoy muy feliz».
En cuanto a Josele Ballester, va a terminar el año en la mejor posición posible; apenas dos semanas después de estrenarse como ganador en el Asian Tour, el joven talento castellonense ha firmado su primer gran torneo en el DP World Tour. Ha sido sexto en el Crown Australian Open, una de las dos pruebas del Opening swing de esta semana.

Ballester (-10 al total) ha jugado siempre cerca de los líderes, especialmente tras firmar una gran tarjeta de 65 golpes en la tercera jornada. Sin embargo, en la cuarta no ha podido asestar el golpe de mano que le llevase a complicarle la vida al danés Rasmus Neergard-Petersen, ganador con -15.
