
Thriston Lawrence volvió a brillar en el Omega European Masters, levantando el trofeo por segunda vez tras firmar un último día de ensueño. El sudafricano arrancó con un auténtico desastre: bogey, bogey y bogey en los tres primeros hoyos. De ir líder, pasó a estar dos golpes por detrás.
Con Matt Wallace y Matt Fitzpatrick mandando en la clasificación, Lawrence no tuvo más remedio que arriesgar… y en el hoyo 6 se la jugó en el par 4. ¿El resultado? eagle, y un golpe de confianza que lo catapultó. Después metió cinco birdies en ocho hoyos y abrió una ventaja de tres golpes.

Hubo un momento de tensión en el 15, cuando su segundo tiro se fue al zona de dropaje, pero logró salvar el par y mantener la calma. De ahí en adelante, puro control: cerró con un sólido 66, terminó en -22 y se quedó con su quinto título del DP World Tour, además de sumar su segundo triunfo en el mítico Crans-sur-Sierre (ya había ganado en 2022).

Wallace, Rasmus Højgaard y Sami Välimäki acabaron empatados en el segundo lugar con -20, mientras Fitzpatrick quedó un golpe más atrás.
En resumen: Lawrence empezó el domingo con drama, se recuperó a puro coraje y cerró con autoridad. Otra victoria que confirma que sabe ganar a lo grande.

En cuanto a la participación española en esta edición del Omega Master, no ha sido todo lo positiva que se esperaba, pues un gran elenco de jugadores estaban dispuestos a luchar por la victoría. La realidad ha sido todo lo contrario, pues jugadores de la talla de Miguel Ángel Jiménez, o Rafa Cabrera- Bello, no fueron capaces de pasar el corte.
El primer clasificado ha sido Ángel Ayora en octava posición con – 15. El resto, bastante más alejados.
