
El golf español está en crecimiento. Ya que concluyó el año 2022 con 293.560 federados. 291.973 de ellos amateurs y 1.587 profesionales, según los datos del recuento oficial realizado con fecha de 31 de diciembre.
Esta cifra supone un incremento absoluto de 8.606 licencias durante el pasado ejercicio, que en términos porcentuales es un 3,0% más que a primero de año.
Ambos registros, tanto el absoluto como el porcentual, consolidan el crecimiento experimentado durante los cuatro últimos años, un periodo de afianzamiento a pesar de verse afectado, como todos los ámbitos de la sociedad española, por la crisis económica y la crisis sanitaria del coronavirus.
Deporte saludable
En este marco tan complicado, la idiosincrasia del golf –un deporte saludable, practicado al aire libre, seguro, que establece de manera natural las distancias de seguridad– y el establecimiento de un protocolo –que permitió en su momento restablecer desde el primer momento la práctica de este deporte– han constituido un reclamo para numerosas personas, que encuentran en el golf una actividad saludable tanto desde el punto de vista físico como psicológico.
Este aumento de licencias de golf constituye el cuarto año de crecimiento consecutivo, rompiendo con ello una prolongada racha de nueve años seguidos de decrecimiento experimentado en el periodo comprendido entre 2010 y 2018, coincidiendo con buena parte de la prolongada crisis económica y cambios sociales que condicionaron durante muchos años el desarrollo de sectores muy diversos de la sociedad española.
Si bien el incremento es menor que en 2021, cuando se registraron más de 13.000 licencias, el dato de 2022 –8.606 federados más– es en cualquier caso muy valioso si se tiene en cuenta el efecto que sobre la actividad genera la pandemia y la inflación en sectores vinculados al deporte, el ocio y el turismo tanto a nivel nacional como internacional.
Este último cuatrienio, con un crecimiento conjunto del 8%, confirma asimismo una tendencia iniciada en 2013, cuando se alcanzó el pico de decrecimiento –en concreto un 6,0%– posteriormente aminorado en 2014 (-3,7%), 2015 (-2,7%), 2016 (-1,5%), 2017 (-0,5%) y 2018 (-0,3%) antes de dar paso al citado crecimiento del 0,1 % en 2019 y 2020, del 4,8% en 2021 y del 3,0% en 2022, lo que dibuja una curva que, en términos estadísticos, se entiende como punto de inflexión desde el citado momento.
Fuente: R.F.E.G