La enogastronomía del Geodestino Manzaneda – Trevinca – Valdeorras, un regalo para los sentidos

El Geodestino Manzaneda – Trevinca – Valdeorras está integrado por los municipios de A Pobra de Trives, A Veiga, Chandrexa de Queixa. Además de Larouco, Manzaneda, O Barco de Valdeorras, O Bolo, Petín, Rubiá, Vilamartín de Valdeorras, A Rúa y Carballeda de Valdeorras.

Unas tierras que cuentan con una fuerte tradición vitivinícola. Esta se remonta a hace más de dos mil años y ha permitido que tengan dos Denominaciones de Origen: la de Valdeorras y la de la Ribeira Sacra. Ambas con vinos que destacan por sus peculiaridades de sabor, olor y color.

El Godello es protagonista

El Godello es la variedad autóctona que cuenta con un mayor reconocimiento internacional de la Denominación de Origen Valdeorras.

Como visita ineludible en este geodestino en cuanto a viticultura se refiere, cabe destacar la existencia de Cuevas Tradicionales de guardia de vino excavadas en la tierra, particularidad más característica de la arquitectura enológica de esta zona. En su mayor parte pertenecen a manos privadas, pero pueden ser visitadas en las diferentes «Festas das Covas» que se celebran en Vilamartín de Valdeorras y Larouco. También varias bodegas cuentan con una cueva de guarda, y es posible tener una experiencia gastronómica en la única que ofrece este servicio en el pueblo de Seadur.

Esta zona ofrece además diferentes platos que maridan a la perfección con sus vinos. Por ejemplo, las castañas y las setas, que conviven en los «soutos» tradicionales en plena armonía.

La Huerta como base gastronómica

Los productos de huerta son otros de los imprescindibles de este territorio como los grelos, los tomates, la calabaza, las patatas… y como plato característico a base de estos alimentos está el «caldo de fréxoles» (como así llaman en Valdeorras a las judías), servido tradicionalmente en la típica taza de barro. Pero, si las judías no son de tu devoción, te proponemos también el caldo de nabizas, de repollo o grelos con «faba loba» de reciente cultivo en A Veiga.

De la huerta pasamos a las carnes, que en el Geodestino Manzaneda – Trevinca – Valdeorras gozan de un gran reconocimiento, tanto si hablamos de las carnes de vacuno, como las de caprino, o las carnes de caza, protagonistas además todas ellas de numerosas celebraciones. Así mismo, tampoco nos podemos olvidar de los embutidos y más concretamente del «Botelo«, elaborado a base de huesos y carne de cerdo en la pieza del estómago y que, posteriormente, es curado y ahumado. En torno a él, existe la «Festa do Botelo» de O Barco, declarada de Interés Turístico de Galicia. Otras celebraciones son las del municipio de A Rúa, donde se celebra la Fiesta Gastronómica del Codillo; en Petín la Fiesta de la «Freba»; en Chandrexa de Queixa la fiesta del cordero; y en O Bolo tenemos la Fiesta de la «Vitela».

La imperdible Bica de Trives

Pero qué sería de estos alimentos si no estuviesen acompañados por los ricos productos que elaboran las panaderías tradicionales: las bicas, las roscas, las empanadas, el pan, las rosquillas… que ponen el colofón a cualquier menú que se preste. La más emblemática sin duda la «Bica de Trives», también protagonista de su propia fiesta.

Y, continuando con productos dulces, qué delicia degustar las mieles elaboradas en las montañas más altas de Galicia como las de las Montaña de Trevinca, o en la «Serra da Enciña da Lastra» en el municipio de Rubiá.

Geodestino Manzaneda – Trevinca – Valdeorras ofrece una variada y completa oferta gastronómica, que marida a la perfección con sus vinos y licores, y todo ello, en lugares naturales sin parangón y con visitas obligadas a sus monumentos patrimoniales, sobre los que encontrarán amplia información en el sitio web https://manzanedatrevinca.gal/

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