GOLF+MÚSCULOS = BRYSON DECHAMBEAU

Golf+músculos igual a triunfo. Todos pensabamos que la tabla de clasificación de Winged Foot  sería diferente  a otros US Open. Pero lo que sucedió amenaza con sacudir los cimientos del juego del golf como lo conocemos.

El turno final del US Open pandémico siempre iba a ser innovador con un grupo final que incluía a un jugador con un swing que probablemente no deberías enseñar (Matthew Wolff) y uno al que no podrías enseñar (Bryson DeChambeau).

Los dos golfistas amenazaban con convertir el campeonato nacional en un referéndum mundial sobre un tipo de golf que históricamente no gana los US Open. Estaba claro desde el principio que uno de las dos  estrategias ganaría y cambiaria el juego en algunos aspectos.

Si vemos el resultado final con Bryson en 6 golpes bajo par (el único), nos podemos llevar la idea erronea de que el US Open fue un paseo militar para el musculitos. 

Realmente no fue así, hasta el noveno, tanto DeChambeau como Wolff, iban a la par con un golpe de diferencia. A partir de ahí surgió Bryson como un cometa. Firmó una tarjeta de 67 golpes , y consiguió la mejor ronda de día y quedó a 3 golpes del segundo puesto. Además, logró hacer 8 golpes menos que el promedio en la ronda final (74.9).

¿Nueve calles de 28? 

La posibilidad de que un golfista en el Abierto de Estados Unidos logre solamente un 41% de las calles parece muy remota. Para profesionales como Rory McIlroy y Zach Johnson esto carecía de toda lógica hasta que el científico loco de California lo logró.

Claramente la estrategia de golf+músculos o hacer drives muy largos no parecía muy buena idea hasta que alguien demostró que funcionaba. La forma de lograrlo es hacer trabajar al cuerpo mucho más y encontrar el equipo adecuado.

Definitivamente, pocos aficionados vieron venir esto. Y muchos comenzarán a preguntarse si este tipo de juego prevalecerá , y quizás las reglas actuales deban ser cambiadas. 

DeChambeau fue el único jugador en cifras rojas (6 bajo) en Winged Foot, pero no es el número, como explicó un tipo de la USGA el domingo por la noche, es cómo llegó a ese número lo que mantendrá despiertos a los responsables de las reglas por la noche.

Todo el dogma que unía el tejido del juego se ha desmoronado. DeChambeau acabó con varios mitos en este Abierto de Estados Unidos. Por ejemplo que un terreno rugoso y díficil como Winged Foot imposibilitaría ese tipo de juego. Que los greens asperos harían intolerable el riesgo para los forzudos. Que prevalecería el toque y la técnica sobre la potencia y las yardas.

DeChambeau prometió redefinir el golf cuando se embarcó en una transformación física el año pasado y el subproducto fue un desempeño que era imposible de predecir porque no había precedentes de lo que hizo.

La ecuación de su juego se basa entre otras cosas en la anchura y longitud de las calles, Una calle muy estrecha y larga va a hacer que los jugadores busquen llegar hasta cerca del green. Una ancha y corta permitirá jugar con más comodidad. 

Ahí es donde se vio la diferencia en Winged Foot con calles más anchas que permitián acomodar los disparos. Para DeChambeau, golpear calles para ganar un campeonato importante era una forma simple de ver el panorama. Golpear con fuerza arriesgando al máximo era la solución correcta en su mente y así jugó.

Buen desempeño en los putts

La estrategia de golf+músculos no tendría sentido si los putts no fueran buenos. Por ejemplo en este U.S.Open, Bryson  hizo 11 de 16 putts de 3 a 9 metros durante la semana, ocupó el puesto 11 en la lista de promedios de putt

Quizás no sea el estilo más vistoso del mundo pero definitivamente funciona. En todos los deportes ha habido una gran evolución física en los últimos 20 años. Jugadores más poderosos pero que no han perdido agilidad a pesar de aumentar su masa muscular.

Esto también tenía que llegar a los torneo PGA y a los campos de golf. Así que parece inevitable ,que con el paso del tiempo veamos jugadores más grandes seguir esta estrategia con éxito. 

Finalmente los golfistas actuales tienen que ser mejores que los de hace 20 o 40 años. Tienen a su alcance una mejor tecnología, tanto en palos, como en bolas o incluso programas informáticos para mejorar su juego

Quizás en la próxima década veamos a jugadores que rebajan más de 15 golpes el par del campo, por ahora el cerebrito fortachón DeChambeau con su 1.85 y 105 kilos de golf+músculos parece tener la razón.